Ingredientes peligrosos en cosmética
Lo que hay que evitar

Parabenos: Los parabenos son empleados comúnmente en cosméticos, desodorantes, cremas para la piel y productos para bebé. Éstos son conocidos por ser altamente tóxicos y provocan sarpullidos y reacciones alérgicas. Recientes estudios científicos en el Reino Unido demostraron una fuerte relación entre el uso de parabenos y el creciente número de cáncer de mama en las mujeres. Los investigadores encontraron una alta concentración de parabenos en el 90% de los tumores de mama examinados.
Phthlates: Son disolventes que usan en algunas cremas, esmaltes de uñas, perfumes, fijadores de pelo y desodorantes; se han prohibido para la fabricación de juguetes de niños. Búsquelos también bajo los nombres de dietilhexiloftalato (DEHP), dibutilftalato, butilbenzilftalato, diisononilftalato, diisodeciloftalato y dinoctilftalato.

Aceites minerales: Son derivados del petróleo que se usan para dar textura a las cremas, pastas de dientes, los aceites para bebés y productos capilares. Algunas investigaciones sostienen que estos aceites pueden ser cancerígenos. Lo cierto es que las cremas tapan los poros y no dejan salir las toxinas. El resultado es que en vez de mejorar la piel, la empeoran, produciendo acné, alergias y enrojecimiento. Aparecen en la etiqueta como aceite mineral, parafina, parafina líquida o petróleo.

 Solventes: Es otra sustancia derivada del petróleo que se utiliza para los tintes para cabello, cremas para las manos, exfoliadores, cremas y espumas de afeitar y colonias. Los solventes están altamente relacionados con el cáncer y los hallará fácilmente bajo el nombre de isopropil.

 Perfumes artificiales: Se utilizan para producir jabones, desodorantes, champús, cremas para bebés y cremas para el cuerpo. El uso repetitivo acumula sustancias químicas en el cuerpo, además de ser altamente absorbible por la piel y poder producir manchas en ésta, alteraciones en el sistema nervioso, mareos y alergias. Se esconde con los nombres demo acetil hexametil, bromocinnamal o tonalide.

 Fenol: Se usa como conservante para los cosméticos. Al tratarse de un alcohol que se obtiene mediante la oxidación parcial del benceno, su uso prolongado puede dañar la piel y afectar el sistema nervioso central. Búsquelo bajo el nombre como nitropheno, nonylphenol, phenolphthalein o chlorophenol.

 Fenil: Es otro tipo de alcohol que se utiliza para enjuagues bucales y fijador de cabello. Puede causar problemas hepáticos al penetrase a través de la piel al sistema sanguíneo. Búsquelo bajo el nombre de phenylenediamine sulfate.

 Mercurio: A pesar de ser un metal que afecta al sistema nervioso, algunas cremas desmaquilladores lo tienen entre sus ingredientes porque sirve como conservante. En la etiqueta figura como tosaliciato de etilmercurio. Las mujeres embarazadas deben prestar especial atención antes de usar estos cosméticos, porque el mercurio puede dañar el cerebro del feto.

 Aluminio: Tal vez el más conocido de todos, y en muchos casos, el menos ignorado hallado en todos los antitranspirantes bajo la forma de aluminum zirconium. Mientras que muchos lo relacionan con el cáncer de mama y la enfermedad de Alzheimer, otros niegan toda relación con la acumulación de las toxinas y, por ende, el surgimiento del cáncer.

 Padimate-O: La próxima vez que compre protector solar, cerciórese que no contenga el padrimate-O. Este elemento, al ser expuesto a los rayos del sol, puede dañar el ADN.

Los mejores protectores solares son los que contienen titanium dioxide con una protección de por lo menos SPF 15 y evitando las horas más fuertes de sol que son de 10 de la mañana a 4 de la tarde.

 El PABA: o ácido p-aminobenzoico, también es un elemento de gran preocupación en la industria cosmética.

Algunos especialistas recomiendan evitar cremas que contengan este ingrediente. El uso de ácido se cree genera desde dermatitis, esclodermia hasta infertilidad en la mujer.